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lunes, 1 de octubre de 2012


OBSERVAR, PLANIFICAR, INTERROGAR, SECUENCIAR

SÉPTIMA FICHA DE LECTURA


DIDÁCTICA I
PROFESORA: IRIS CARAMÉS
ALUMNA: GIMENA VARELA
ESPECIALIDAD: ESPAÑOL
GRUPO: 2 do B
SUBGRUPO: 2 do B - A

TÍTULO Y AUTOR

Rosario Morata Sehastián, Manuel Rodríguez Sánchez

RESUMEN

Este trabajo realizado por Rosario Morata Sehastían y Manuel Rodríguez Sánchez,  expone sobre la reflexión del uso de la interrogación por parte del docente y por parte de los alumnos.

Comienza dando una introducción sobre la interrogación como instrumento didáctico propio del docente y ajeno al estudiante. Para elaborar la definición de “interrogar”. Para esto contrapone las definiciones otorgada por la Real Academia Española (RAE)  de  los verbos “preguntar” e “interrogar”. Llegan a la conclusión de que la diferencia que existe entre ambos verbos reside en que este último “implica que se espera una respuesta adecuada y pertinente a la pregunta realizada.” En tal sentido se entiende la definición de interrogación didáctica en este trabajo. Así lo expresan los autores: “el término interrogación didáctica se entiende en este trabajo como la solicitación verbal o gestual que exige una respuesta también verbal o factual, y que se realiza en contextos educativos dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje.” La interrogación se puede considerar una herramienta didáctica por excelencia ya que su utilización es la que determinará la clase ya que:
·          las preguntas del profesor fijan la atención del alumno en aquellos aspectos que éstos deben analizar, determinando los procesos mentales que debe aprender a hacer;

·          aprender a hacer. En segundo lugar, porque el modo de realizar las preguntas por parte del profesor determina los grados de libertad del alumno para indagar áreas interrelacionadas y para efectuar otras operaciones lógicas;

No obstante, no debe olvidarse la interrogación como herramienta de aprendizaje. En este sentido, se evalúa la interrogación utilizada por los estudiantes. Al final del trabajo se llega a la conclusión de que los alumnos no aprovechan esta herramienta. Esto no sucede siempre porque ellos no quieran usarla sino porque a veces el profesor no fomenta esta actividad.

PALABRAS CLAVES

Interrogación- herramienta didáctica – herramienta de aprendizaje.

VALORACIÓN PERSONAL

Este trabajo debe ser recomendado como lectura básica ya que aborda muy bien, de forma muy exacta, la importancia de la interrogación pero desde una perspectiva amplia: docente y estudiante.

APORTE A LA CLASE DE DIDÁCTICA

Leer esta información me ayudó a darme cuenta de que no solo hemos de fijarnos en las respuestas que nos dan nuestros estudiantes, sino que también debemos valorar sus preguntas ya que ellas nos confirman qué es lo que están aprendiendo.  

domingo, 30 de septiembre de 2012


SEXTA FICHA DE LECTURA


DIDÁCTICA I
PROFESORA: IRIS CARAMÉS
ALUMNA: GIMENA VARELA
ESPECIALIDAD: ESPAÑOL
GRUPO: 2 do B
SUBGRUPO: 2 do B - A

TÍTILO Y AUTOR

Anna Camps: “Siete principios en que basar la enseñanza de la escritura en Primaria y Secundaria”. www.leer.es

RESUMEN

En este trabajo Anna Camps aborda el tema de la enseñanza de la escritura a partir de los estudios que se han generado sobre el tema desde los años 80.  Para abordar el tema de escritura en las aulas esta autora propone siete principios básicos.

PRIMER PRINCIPIO: Crear un entorno que integre la escritura en las actividades habituales en la escuela y diversificar las situaciones de escritura.

En este principio la escritura es promovida como instrumento de reflexión y comunicación. En tal sentido la escuela debe promover distintas situaciones para trabajarla. Camps agrupa estas actividades en tres grupos: escolares, literarias y de comunicación personal dentro de la institución escolar o con instituciones ajenas a la escuela.

SEGUNDO PRINCIPIO: Establecer un doble objetivo de las actividades de enseñanza de la escritura: un objetivo discursivo y un objetivo específico de aprendizaje.
Este principio atiende a que cuando el docente presenta un texto debe plantearse dos grandes objetivos: desarrollar la capacidad de comprender la función del texto que se eligió y, por otro lado, también promover la capacidad de descifrar el contenido.

TERCER PRINCIPIO: Plantear tareas de escritura progresivamente complejas que permitan a los alumnos avanzar en el dominio de los géneros textuales formales
Este principio parte de la base de que los jóvenes inician el proceso de escritura en la escuela. No obstante, cuando ingresan en secundaria este proceso se complejiza porque los textos que se trabajan son más complicados. El problema es cómo abordamos esos géneros: si lo hacemos en varios años en una sola asignatura o si nos lo proponemos como proyecto de centro en que todas las materias trabajan para apoyar el proceso.

CUARTO PRINCIPIO: Tener en cuenta que escribir es un proceso y hacer conscientes de ello a los estudiantes.

En este principio se fomenta que el educador haga notar y experimentar a sus estudiantes el proceso de escritura. Para esto debe fomentar situaciones en donde se genere un proceso de escritura en que los alumnos deban hacer todos los pasos: planificación, la textualización, revisión, evaluación y corrección. Es necesario hacer hincapié en la recursividad de este proceso, es decir, en que estos pasos no se producen en etapas sino que se van sucediendo a medida que se va escribiendo.

QUINTO PRINCIPIO: Hablar para escribir

Es necesario desterrar aquel imaginario colectivo, que se presenta como una fotografía, que se escribe en la soledad. Como parte del proceso los alumnos deben exteriorizar aquello que escriben para poder avanzar en la escritura. La socialización de lo escrito debe darse con el docente y con otras personas que rodeen a los jóvenes y niños.

SEXTO PRINCIPIO: Leer para escribir, escribir para leer: “escribir como diálogo entre textos”.

La propuesta del nombre de este principio se refiere a una unión indefinible e inevitable de la escritura y la oralidad. La autora explica que para escribir es necesario leer algo sobre lo que vamos a escribir, pero a su misma vez, de cada información que se lee se hacen resúmenes. Es por esto que no se puede prescindir de ninguno de los dos sistemas.

SÉPTIMO PRINCIPIO: Guiar al alumno: un proceso de evaluación formativa.

El profesor debe ser un participante activo en este proceso de escritura en el sentido de marcar las actividades y objetivos e ir ayudándolos en el proceso a despejar dudas y superar obstáculos en la escritura.

PALABRAS CLAVES

Escritura- proceso- lectura  - docente- entorno

VALORACIÓN PERSONAL

Creo que fue un texto de mucha utilidad porque abarca un tema de suma importancia y da información concreta y aplicable a las aulas.

APORTES A LAS CLASES DE DIDÁCTICA

Es importante tener presente las dificultades que acarrea el hecho de escribir. Cada vez que se propone una tarea de escritura, los alumnos presentan una postura tediosa y de poco entusiasmo. Esta actitud no se debe al procesos en sí, sino a que nunca se le enseñó que justamente es un proceso y no es que sean malos en la escritura sino que están errados en la pretensión de escribir “correctamente”, es decir, sin errores de inmediato. Debemos educar en este proceso.
  

viernes, 17 de agosto de 2012


ORALIDAD Y ESCRITURA

QUINTA FICHA DE LECTURA

DIDÁCTICA I
PROFESORA: IRIS CARAMÉS
ALUMNA: GIMENA VARELA
ESPECIALIDAD: ESPAÑOL
GRUPO: 2 do B
SUBGRUPO: 2 do B - A

Título y Autor
 Claire Blanche-Benveniste: ESTUDIOS LINGÜÍSTICOS SOBRE LA RELACIÓN ENTRE ORALIDAD Y ESCRITURA por Ana Teberosky. 

Editorial Gedisa. Barcelona, 1998
Resumen
El trabajo escrito por Ana Tebrosky trata de las concepciones que se tienen a cerca de los sistemas de oralidad y escritura. A lo largo de todo el trabajo se hace un gran hincapié en cuánto los hablantes desestimamos  a la oralidad con respecto a la escritura.
La autora parte del análisis del sistema oral y el sistema escrito, resaltando la desigualdad de prestigio entre ambos. Para realizar este estudio toma como base la teoría de Clare Blanche- Benveniste quien, advertido de la  dicotomía oral vs escrito, cree necesario superarla.  Este lingüista analiza  los motivos generadores de esta dicotomía determinando los siguientes: la perspectiva de estudio que se ha utilizado, el procedimiento de descripción y el instrumento de análisis. En cuanto a la primera causante él dice que influye “porque ha sido influida por el prestigio del a norma estándar y el lenguaje, y  priorizando un modelo homogéneo e inmutable y próximo a lo escrito”. El procedimiento de descripción interviene “porque recurre a una gramática elaborada a partir de la norma escrita, gramática que solo reconoce sus propias categorías”. Por último, el instrumento de análisis se reconoce como causante de la desigualdad porque “usa la escritura cuando se trata de estudiar la lengua oral, porque la descripción de la lengua oral no es posible sin la escritura”.
La oralidad, entonces, se ve desplazada por  una construcción social letrada que privilegia lo escrito y niega o castigo las unidades del habla misma. Asimismo los procedimientos que los hablantes utilizan para expresarse como las repeticiones, los acortamientos, los incisos, la redundancia y la repetición o reelaboración de enunciados, son considerados erróneos porque los comparamos con la escritura que encontramos en obras editadas. A. Teberosky considera que las producciones orales no deben admitir esta comparación ya que las obras escritas editadas para llegar al producto final pasan por  un largo proceso de corrección y acomodo . Por este motivo decide asociar las producciones orales a los denominados << pre- textos>> que se definen como todos aquellos borradores que se generan para lograr una escritura. Esta última comparación sería válida porque estos borradores están colmados de todos los procedimientos que un hablante produce mientras están hablando. La gran diferencia es que en la oralidad el usuario no tiene la oportunidad de borrar lo que ha dicho y reformularlo sin dejar rastro.

Palabras claves
Oralidad, escritura, dicotomía. 

Valoración personal
Creo que es un trabajo de utilidad porque pone  en cuestionamiento aquello que damos por correcto desde una sociedad letrada: es mejor lo escrito que lo oral.
Sin embargo, no me pareció un texto con un punto de vista claro. De hecho, no pude entender efectivamente cuál fue la conclusión de la autora sobre este tema. 

Aportes a la clase de didáctica
Siempre es útil y fructífero leer trabajos sobre la temática oralidad y escritura porque en nuestras clases debemos trabajar con ambos sistemas. Por este motivo es fundamental tener claro qué es el lenguaje oral y qué es el lenguaje escrito para poder transmitir a nuestros alumnos el conocimiento más adecuado.     

viernes, 29 de junio de 2012

Cuarta ficha de lectura

Lectura, escritura y gramática.

Cuarta ficha de lectura

DIDÁCTICA I
PROFESORA: IRIS CARAMÉS
ALUMNA: GIMENA VARELA
ESPECIALIDAD: ESPAÑOL
GRUPO: 2 do B
SUBGRUPO: 2 do B - A


Autor y título

Otañi, Isabel; Gaspar, María del Pilar: Gramática, lectura y escritura: aportes para redefinir el lugar de la gramática en la escuela.


Resumen

Este trabajo trata de una problemática dentro de la educación del español: el lugar de la gramática en la enseñanza y, particularmente,  cómo enseñarla. Este enfoque particular se debe a que para estas autoras marginar la gramática del programa escolar no es algo prudente ya que, como ellas expresan claramente, “[…] Una comprensión global de la lingüística pone de manifiesto la necesidad del dominio de los conceptos gramaticales para la comprensión de fenómenos textuales […]”. La gramática debe ser concebida como una herramienta cultural que permita “potenciar la reflexión sobre el lenguaje”. Esa herramienta debe ser dada al niño mediante la demostración de su uso pero también de la apropiación de su uso por sí solo, fomentando de esta forma la interiorización que implica una reorganización del psiquismo del individuo.  En resumen, lo que este trabajo propone es lograr impartir en las clases no una gramática mecánica y llena de nomenclaturas, sino una gramática reflexiva. Este objetivo es esencial para lograr crear una competencia lingüística en los alumnos, es decir, para que ellos puedan adaptar los recursos lingüísticos y textuales a cada situación que  se encuentren.  

Palabras claves

Gramática, herramienta cultural, interiorización, reflexión.

Valoración personal

Creo que es un trabajo interesante ya desde el tema hasta cómo está planteado. Se valora el papel fundamental de la gramática y se la reivindica desde un lugar de utilidad para los alumnos. A mi entender, este punto de vista es importante en nuestros días ya que los chiquilines viven en un mundo de comunicación y es valioso que sean capaces de manejar el lenguaje según las situaciones, en otras palabras, que posean una competencia lingüística basta.

Aportes al abordaje didáctico de los temas tratados

Como todas las fichas realizadas hasta ahora, creo que esta fue una instancia más de aprendizaje de temas esenciales para impartir clases. Saber o tener noción de qué lugar ocupa la gramática y cómo debe ser enseñada son elementos claves a tener en cuenta en cualquier planificación.    

martes, 19 de junio de 2012

Segunda ficha de lectura

Abordaje del texto.

SEGUNDA FICHA DE LECTURA

DIDÁCTICA I
PROFESORA: IRIS CARAMÉS
ALUMNA: GIMENA VARELA
ESPECIALIDAD: ESPAÑOL
GRUPO: 2 do B
SUBGRUPO: 2 do B - A

Autor y título
Bassols, M. y Torrente, A.: “La competencia textual” de “Modelos textuales teoría y práctica”. 1997 Ed. Octaedro, S.L. Barcelona.

RESUMEN

 M. BAssols y A. Torrent, autoras  de este trabajo, tratan ‘la competencia textual’. Se entiende como ‘competencia textual’ o ‘capacidad metatextual’ la capacidad que poseen los hablantes para averiguar ante qué tipo de texto nos encontramos.  Algunos autores (Benoit y Fayol) plantean que esa capacidad no es innata sino que se aprende cuando los humanos son grandes. Desde este punto de vista teórico se estima que hasta los cinco años los humanos no sabemos diferenciar los textos de los no- textos, y que recién a los trece años seríamos capaces de clasificar los textos si se les fue enseñado previamente.  Contrapuesta a esta teoría, los miembros de la Escuela de Ginebra (Adam, Dolz) opinan que todos los humanos, desde sus inicios hasta su final, es capaz de distinguir textos si están adecuados a sus capacidades intelectuales. No obstante, estos autores no están de acuerdo de la idea de empezar por lo más sencillo y terminar enseñando lo más complejo, sino que se debe empezar por diversos tipos de textos, teniendo en cuenta los intereses de los alumnos, formando una ‘progresión espiral’. Las autoras están a favor de la última teoría presentada; de este modo, ellas expresan: “Se ha de enseñar la heterogeneidad y la diversificación textuales desde el primer momento”.
Ahora bien, las autoras señalan que los textos, a demás del tejido interno que traman, poseen “unos elementos relacionados que favorecen su cohesión, una estructura informativa que participa en su coherencia y unas marcas peculiares que indican qué tipo de texto hemos construido”. Con respecto al último punto (qué tipo de texto) a lo largo de la historia de la lingüística se ha dicho que existen diversas tipologías textuales. Sin embargo, muchos lingüistas han advertido la utopía de esa descripción. El concepto ‘tipología textual’ hace referencia a un grupo de textos que posean características propias y que se den en todos los textos pertenecientes a ese grupo. Combattes fue uno de los que argumentó en contra de esta clasificación porque la consideró inviable en tanto no existen textos iguales y constantes en cuanto a características sino más bien estamos siempre frente  a un continuum de textos; por tanto, “no habrá texto en estado puro que pueda ser clasificado en un apartado que responda a todas las características que lo definen, ni encontraremos ninguna característica que sea propia solo de un tipo de textos”. Es por esto que Adam (s XX) prefiere dar el nombre de secuencias textuales, definiendo al texto como una estructura secuencial que puede estar formada por una o más de una secuencia. Este lingüista distinguió cinco tipos de secuencias: narrativa, descriptiva, argumentativa, explicativa, dialógico o conversacional.

SECUENCIA ARGUMENTATIVA
   Esta secuencia se utiliza para que un emisor convenza mediante proposiciones al receptor a admitir una conclusión.
Para lograr su fin el  hablante que utiliza esta secuencia necesita de premisas, argumentos y de una conclusión que puede ser explícita o implícita  y se puede plantear tanto al principio como al final del discurso. Los argumentos pueden ordenarse siguiendo criterios de fuerza decreciente, creciente u homérico  que prevé poner los argumentos más flojos al medio.

SECUENCIA NARRATIVA
Esa secuencia es la más usada en tanto es la que más presente está en nuestra vida cotidiana (en momentos de recreación y ocio, en los medios de comunicación, en los discursos diarios), ya que se trata de relatar, contar hechos que han tenido o tienen un lugar en el tiempo.
El largo estudio de esta secuencia textual puede coincidir en que los elementos más importantes a la hora de elaborarla son: el actor fijo, el proceso orientado y complicado y la evaluación. El actor fijo es un actor, siempre con referencia a un ser humano, que está presente en toda la secuencia para favorecer a la unidad de acción; este puede ser individual o colectivo y/o agente o paciente.  En segundo lugar, la secuencia supone que haya una “sucesión mínima de acontecimientos caracterizados por su orientación hacia un final y su complicación”. En cuanto a la orientación hacia el final supone poner en ejercicio un carácter temporal y de integración, esto quiere decir que por un lado un relato no puede ser ajeno del tiempo en tanto tiene que ser desarrollado en un tiempo, que no tiene porque necesariamente respetar el orden del tiempo real; por otro lado, es necesario y obligatorio que ese relato situado en el tiempo este integrado en tanto se denote una unidad de acción de los sucesos del relato que nos oriente hacia el final. También se prevé en estas secuencias que no sea un relato rutinario sino que en ese relato haya una complicación que altere la sucesión de acontecimientos.  Por último la evaluación es un elemento de ‘existencia decisiva’ porque impulsa al narrador a explicar los hechos.
Bassols y Torrent presentan dos tipos de estructuras de esta secuencia. La primera divide la estructura en tres fases: situación inicial o planteamiento, transformación o resolución y la situación final o nudo. Todorov plantea   que tanto en la situación inicial y en la final se describen estados mientras que el proceso (transformación o resolución) comprende los momentos dinámicos que comportan la transición de un estado a otro. La segunda estructura  es elaborada por Adam  y posee las siguientes partes: situación inicial u orientación (se elabora el  marco de la historia: caracterización de los actores, marco temporal y espacial), complicación,  reacción o evaluación mental de los que han sido afectados por la complicación, una resolución creada a partir de la reacción de los que fueron afectados por la complicación, una situación final y una moralidad o evaluación final que da el sentido configuracional de la secuencia.
SECUENCIA DESCRIPTIVA
Esta secuencia  representa a personas y cosas (objetos, ambiente, acciones) refiriendo o explicando sus distintas partes, cualidades o circunstancias. Si bien esta secuencia puede formar textos homogéneos muchos autores, que han escrito sobre el tema,  llegan a la conclusión de que en la mayoría de los casos la secuencia descriptiva se encuentra enmarcada dentro de otras secuencias tales como las narrativas y/o argumentativas. Esta condición lleva a proponerla como una secuencia secundaria.
De todas las definiciones que se han realizado  de esta secuencia las autoras encuentran estos puntos de manera constante: “organización jerárquica, a partir de una palabra clave o núcleo a la que se aplican uno o más predicados, y la progresión mediante la selección de palabras que se convierten en núcleos sucesivos de nuevos predicados”.        
Para detallar las principales operaciones descriptivas estas autoras proponen el esquema de Adam que plantea los siguientes componentes: el anclaje, aspectualización, puesta en relación y tematización. El anclaje lo definen como “punto de partida de la descripción” y es por esto que se asocia al tema o al título. El anclaje no siempre tiene que aparecer al principio también se puede expresar al final (anclaje con afectación). También se puede considerar tener un anclaje diverso, reformulado; esto no se hace con la finalidad de evitar la repetición del objeto descrito sino que se pretende “ofrecer una representación más rica y sugerente de la diversidad de percepción o de interpretación del objeto descrito”. La aspectualización, por su parte, realiza la descripción del objeto apuntando a la fragmentación de los constituyentes que lo integran utilizando las siguientes formulas: la enumeración de sus partes y la enumeración de sus propiedades. La tercera parte del esquema de Adam es denominada “ puesta en relación” y se refiere a la relación que se hace del objeto descrito con el mundo exterior y con otros objetos de ese mundo. Esta relación se hace mediante dos operaciones: el enmarque situacional y la asociación. Por último la tematización es la encargada de tomar otro tema o titulo y volver a generar proposiciones descriptivas.

SECUENCIA EXPLICATIVA
En este tipo de secuencia lo que se busca es facilitar la comprensión de los textos. Las autoras piensan que hay un límite difícil de marcar entre los conceptos ‘explicar ’ y ‘exponer’, pero mientras el último se utiliza para informar sobre un tema, el primero intenta aclarar lo que del tema se diga. El esquema de esta secuencia se genera a partir de dos preguntas: ¿por qué? Y ¿cómo?

SECUENCIA CONVERSACIONAL  O DIALÓGICA
Por último, las autoras de este trabajo presentan la secuencia conversacional. Esta secuencia, si bien se discute su clasificación como textual, es la más usada en nuestras vidas cotidianas; de hecho, las autoras la definen como “la muestra más perfecta de la comunicación humana”. Esta secuencia se presenta mediante los diálogos que deben darse entre dos voces y deben ser secuencias jerarquizadas. Por un lado, se pretende que sean secuencias porque de lo contrario estaríamos ante monólogos coincidentes en espacio y tiempo; por otro lado, se dice que debe ser jerarquizado porque a partir de la participación de un hablante surge la participación del siguiente. 
 
Valoración personal
Me pareció un texto interesante porque da información útil sobre un tema central como lo es el texto y su clasificación y además porque es información concisa y útil de aplicar en nuestras prácticas.
Aportes al abordaje didáctico de los temas tratados
Otra vez, como en la ficha anterior, me encontré frente a un trabajo que me fue útil leerlo para la práctica en general. Esto es porque nosotros  (los practicantes) tenemos que trabajar con textos en todas las clases que nos presentemos y muchas veces, como lo es en mi caso, no tenemos noción teórica de muchas cuestiones como por ejemplo puede ser que ya no se habla de’ tipologías textuales’ sino de ‘secuencias textuales’. Además me sirvió para aplicar mucha de estas nociones a mis próximas clases y trabajar de una manera mejor el texto que en la primera clase que di. 

Primera ficha de lectura

Abordaje del texto.

PRIMERA FICHA DE LECTURA

DIDÁCTICA I
PROFESORA: IRIS CARAMÉS
ALUMNA: GIMENA VARELA
ESPECIALIDAD: ESPAÑOL
GRUPO: 2 do B
SUBGRUPO: 2 do B - A

Autor y Obra


Teun A. van Dijk: “Conocimiento, elaboración del discurso y educación”. 2002, Colombia. 

Resumen

 El texto sobre el trata esta ficha se titula “Conocimiento, elaboración del discurso y educación”. No son datos menores esas palabras colocadas allí por Teub A. Van Dijk, autor del trabajo, sino que ponen en manifiesto los tres grandes temas sobre los que va a exponer: qué es el conocimiento, la importancia de la relación entre elaboración de discurso y conocimiento y cómo se debe hacer para enseñar  a elaborar discursos contemplando el conocimiento. 
 ¿Qué es el conocimiento?
 Van DIjk define al conocimiento como “[…] las creencias compartidas de una comunidad epistémica, que satisfacen el criterio de conocimiento de esa comunidad. […]”.   Partiendo de una base psicológica, el autor entiende por creencias diversos tipos de pensamientos relacionados con el mundo, con la realidad, sin importar si esos pensamientos remiten a cosas que existan realmente o sean meras construcciones mentales.  Como se puede observar de la definición citada no se trata de cualquier tipo de creencias aquellas que pueden formar al conocimiento, sino que son las creencias compartidas por una comunidad epistémica. Van Dijk expresa que cada comunidad es la encargada de generar sus propios criterios de conocimiento, que se crean a partir de valoraciones sociales,  “por los cuales evalúan las creencias como conocimiento o meras creencias u opiniones”. De este modo el conocimiento va a ser conocimiento en tanto el hablante participante del discurso comparta las creencias validadas por ese grupo epistémico. 
Para delimitar esta definición genérica de lo que se entiende por conocimiento, se propone una clasificación del mismo atendiendo a tres puntos: el tipo de comunidades de conocimiento involucradas, el ámbito del conocimiento compartido, o el tipo de cosas  que tenemos conocimientos.
 El ámbito del conocimiento hace referencia  -como expuso el autor- a cuanta gente sabe. Desde este patrón de clasificación el conocimiento se divide en dos grandes grupos: por un lado, el conocimiento personal o individual y por otro lado, el conocimiento social o compartido. Dentro del primer subgrupo (personal) podemos describir un conocimiento interpersonal en el que el conocimiento es compartido por una persona o por unas pocas personas; este es el caso de un grupo de amigos o un grupo de profesionales. Dentro del segundo subgrupo se puede situar un conocimiento a escala nacional y universal, contemplando el conocimiento compartido por una nación o por una cultura.
Esta tipología es importante para una teoría del discurso porque “cada tipo de conocimiento corresponde a formas específicas de presuposición en el discurso, lo que a su vez está relacionado con una variedad de estructuras superficiales diferentes, que van de patrones específicos o acento o entonación, a estructuras sintácticas, artículos, pronombres, demostrativos, y otras expresiones deícticas, y estructuras específicas de verificar o recordar si nuestros interlocutores saben o no algo”.
 El tipo de cosas de las que tenemos conocimiento (o como los denomina Van Dijk ‘objetos del conocimiento’) se definen siguiendo la división del conocimiento según el ámbito, esto es, los dos ámbitos tienen diversos objetos de conocimientos. De este modo: “el conocimiento personal es típico de experiencias personales específicas” (lo que él llama “memorias”), mientras que “el conocimiento social es acerca de eventos social o históricamente relevantes o sobre propiedades generales de la gente, grupos, naturaleza, o cosas”. El conocimiento personal se crea a partir de modelos mentales del individuo y el conocimiento universal se crea a partir de las representaciones sociales.
El dispositivo- K
Van dijk dice que para que cualquier tipo de conocimiento sea “activado, ampliado y modificado inmediatamente en la elaboración del discurso y otras tareas”, es necesario que hayan en los hablantes modelos mentales que él denominará ‘de contexto’. La definición que este autor otorga de ‘contexto’ es referida únicamente a los modelos mentales que intervienen en las situaciones comunicativas. De hecho los define de la siguiente manera: “son las representaciones mentales que controlan el evento comunicativo y que regulan las relaciones entre el discurso y su ambiente social y cognitivo asegurándose de que es apropiado en la situación.”       
El dispositivo-k es un dispositivo del conocimiento de índole pragmático y semántico ya que por un lado, controla todos los aspectos de la expresión en el texto y en el discurso y por otro lado, regula la interacción y la coordinación del discurso en la situación social. Por estos motivos es un elemento crucial en una teoría de la enseñanza y para la enseñanza  de la adquisición discursiva del conocimiento.
El aprendizaje
Van Dijk piensa en aprendizaje pensando en la adquisición de las representaciones sociales de una comunidad epistémica. Esta acepción de aprendizaje se debe a la pregunta que inquieta al autor a indagar sobre el tema: “¿cómo pueden los niños comprender el discurso si ellos primero necesitan tener conocimiento y si tal conocimiento frecuentemente es adquirido a través del discurso?”. Lo interesante es ver por qué este autor contempla como aprendizaje a las representaciones sociales; esto es porque él cree que pudiendo adquirir el conocimiento cultural se crean en los individuos modelos mentales representando nuestras primeras experiencias.
Ahora bien, ¿por qué enseñar a los niños a elaborar el conocimiento discursivo? Van Dijk expresa que “el combinar el conocimiento con el discurso es una de las habilidades comunicativas e interactivas que deben adquirir los niños”. Estos individuos no solo deben ser capaces de generar conocimiento en sus discursos sino que deben saber adaptar esos discursos en un contexto. Para enseñar a realizar esa adecuación, los docentes deben tener en cuenta tres factores: saber sobre el conocimiento de los alumnos, sobre las estructuras del discurso y las estrategias de la elaboración del discurso que tratan de tal conocimiento.
 Para evaluar el conocimiento de los alumnos podemos interactuar con ellos a través de un mecanismo pregunta- respuesta, por medio de pruebas y exámenes o leyendo sus discursos. Este último método supone que el alumno sabe aquello de lo que habla o también aquello que da por sentado en su discurso. Dice Van Dijk: “Sabemos que los alumnos conocen esa ‘p’ cuando sus discursos implican o presuponen esa ‘p’”. Ahora bien, este autor propone que tanto los hablantes como los profesores, en particular, no deben analizar cada ítem del discurso de los estudiantes u otros hablantes; sino que deben seguir algunas estrategias para poder saber lo que estos conocen.
Estrategia 1: Si los hablantes que participan de un discurso forman parte de una misma comunidad epistémica deben tener el mismo conocimiento sociocultural general.
Estrategia 2: al contrario de la estrategia 1, si los individuos pertenecen a diferentes comunidades epistémicas no comparten el mismo conocimiento específico.
Estrategia 3: Se da por asumido que los hablantes conocen aquello de lo que ya se les ha hablado. Esta estrategia puntualmente es la más destacada para los docentes, ya que estos introducen un tema y luego de finalizada la presentación de este, se supone que los alumnos ya adquirieron el conocimiento.
Estrategia 4: Si se tiene duda sobre el conocimiento que poseen los hablantes/ estudiantes se debe realizar una prueba.
Estrategia 5: esta estrategia se pone al servicio cuando los hablantes/ estudiantes elaboran en sus discursos conceptos de los que realmente no tiene conocimiento. En este caso la estrategia 5 propone hacer notar este desconocimiento. 
El segundo desafío de los docentes para enseñar a elaborar un discurso es justamente la formación del discurso en base al conocimiento de otros. Entre las reglas que Van Dijk recomienda se encuentran las siguientes:
·         El discurso debe limitarse a aquello que los receptores quieren o necesitan aprender.
·         Como forma de cortesía no debe ni subestimar al receptor por falta de conocimiento ni insistir en conocimiento que no le es relevante.
·         Tener en cuenta aspectos de sintaxis y semántica.
·         Conocer las formas del discurso esquemático a la hora de estructurarlo
·         Saber que el discurso que se puede observar explícitamente es tan solo la ‘punta de un iceberg’ que en su estructura más profunda está lleno de significados ocultos para que los receptores los descubran.

Palabras claves


·         Discurso
·         Elaboración del discurso
·         Conocimiento
·         Enseñanza discursiva
·         Aprendizaje
·         Contexto
·         Modelos mentales
·         Dispositivo-k

Valoración personal


Me parece interesante el planteo que hace Van Dijk con respecto al lugar que debe ocupar la enseñanza del discurso en la educación como íntimo allegado del conocimiento. Mi pensamiento se funda en base a meras opiniones y experiencias de vivir en este siglo tan tecnológico en donde hay discurso por todas partes: propagandas, televisión, comentarios de facebook, lo que dice la madre, el padre, amigos, profesores, la música, etc. Los chicos de la actualidad están rodeados de discursos y es en base a ellos que elaboran su propio conocimiento. Por ende, enseñar  a comprender y elaborar discursos ubicándolo en contexto determinados me parece una teoría con mucha utilidad.

Aportes al abordaje didáctico de los temas tratados


Creo que más que aportar algo para un tema específico me aportó ideas e información acerca de lo que es importante a la hora de enseñar u observar. Saber identificar el conocimiento que ellos puedan traer consigo es útil a la hora de elaborar las clases para cualquier tema. 

 

Tercera ficha de lectura


TERCERA FICHA DE LECTURA

DIDÁCTICA I
PROFESORA: IRIS CARAMÉS
ALUMNA: GIMENA VARELA
ESPECIALIDAD: ESPAÑOL
GRUPO: 2do B
SUBGRUPO: 2do B - A

Autor y título

Coseriu: Introducción a la lingüística. México. 1983. Capítulos 1-5

Resumen


CAPÍTULO I
Objeto de la Lingüística
La Lingüística[1] es una ciencia que estudia, desde todos los puntos de vista posible, el lenguaje humano articulado y las formas en que se realiza (actos de habla lingüísticos y las lenguas[2][3]). En otras palabras la lingüística es “la ciencia del lenguaje articulado”. Es de suma importancia hacer hincapié en que la lingüística estudia solamente una parte del lenguaje, y por tanto forma parte de otra ciencia que es la encargada de estudiar el lenguaje en su totalidad; esta ciencia es la semiótica.
En el lenguaje articulado se distinguen dos realidades básicas: por un lado, el acto lingüístico, y, por otro lado, el sistema al que el acto corresponde (la lengua).
El acto lingüístico se caracteriza por ser la realidad concreta del hablante y se define por ser “[…] el acto de emplear para la comunicación uno o más signos del lenguaje articulado: una palabra, una frase efectivamente dicha […]”. Si bien los actos linguisticos varían en todos los individuos, es necesario, para establecer la comunicación (finalidad del lenguaje) que los signos y símbolos se compartan entre un conjunto de individuos (comunidad linguística). Esto quiere decir que para que los individuos compartan el lenguaje mediante la comunicación debe transmitir signos con la misma forma y el mismo significado. Es por este motivo que es necesaria la existencia de una ‘identidad’ de los signos que se transmiten en los actos lingüísticos considerando tres factores: el espacio geográfico, el tiempo y la estratificación social y cultural. De esta manera la lengua puede ser definida como “conjunto de los actos lingüísticos comunes de una comunidad de individuos hablantes”. 
   
   CAPÍTULO II

El lenguaje. Los conceptos de ‘signo’ y ‘símbolo’. Características del lenguaje articulado.
Se entiende por lenguaje “cualquier sistema de signos que sirva para la intercomunicación, es decir, para comunicar ideas o estados psíquicos entre dos o más individuos”.  En última instancia se apela a la capacidad de expresión, como dice Coseriu a los seres capaces de expresión (humanos o animales).
El signo es “un instrumento que está por una idea, un concepto o un sentimiento, con los cuales el signo mismo no coincide: un instrumento que evoca un concepto en virtud de una convención y de acuerdo con una tradición determinada, pero que no tiene con el concepto evocado ninguna relación necesaria de causa a efecto y viceversa”. Basándose en la teoría de Karl Buhler en su Teoría del lenguaje, Coseriu entiende al signo lingüístico caracterizándolo de tres formas: “[…]  es síntoma como expresión del hablante, es decir, en cuanto manifiesta algo acerca de quién lo produce; es señal en relación con el oyente, o sea, con su receptor; y es símbolo en relación con su significado real, es decir, en cuanto designa a través de un concepto (o, desde un punto de vista psicológico, a través de una imagen) algo que pertenece a una realidad que es, o por lo menos que se considera, independiente tanto del hablante  como del oyente .[…]”. En última instancia, lo que quiere resaltar de esta definición  es el carácter simbólico y convencional del signo lingüístico.  

CAPÍTULO III
El acto lingüístico. Su carácter de creación inédita y sus límites.
 El acto lingüístico es individual, sin embargo, su finalidad, que es la de decir a otros algo acerca de algo, implica que este acto individual se vincule socialmente. El acto de habla o lingüístico es un hecho social e individual: hecho individualmente en cuanto el individuo hablante expresa de una manera inédita una intuición inédita que le pertenece exclusivamente; y un hecho social, en cuanto el individuo no crea íntegramente su expresión sino que más bien la recrea de acuerdo con modelos anteriores, es decir, que se somete a lo que constituye norma en su comunidad.  De este modo el acto lingüístico siempre supone de la existencia de dos individuos.

CAPÍTULO IV

LA LENGUA
Criterios para su delimitación. Lengua nacional, común, literaria. Lengua especial. Lengua y dialecto.
El término ‘lengua’, es un término complejo porque tiene muchas acepciones. Igualmente si buscamos una definición se puede afirmar que la lengua es un conjunto de isoglosas. Se entiende por ‘isoglosa’ a la “línea imaginaria que en un mapa representa los límites de un mismo fonema lingüístico con los puntos intermedios entre ambos”.  Es decir, se puede interpretar a la lengua como  “el conjunto de los actos lingüísticos prácticamente idénticos de una comunidad de individuos, un sistema de isoglosas convencionalmente establecido, que abarca lo común de las expresiones de una comunidad, o también de un solo individuo en distintas épocas”.  Así, expresa Coseriu, se puede considerar como lengua el habla particular de una localidad, de una región, de un país, o de un conjunto más amplio como es el caso de todas las comunidades hispanohablantes.
La lengua, en su origen, se podría considerar un dialecto ya que este es “[…] el sistema de isoglosas de una región, delimitado sobre la base de criterios puramente convencionales […]”. Entonces, ¿por qué distinguir el concepto ‘lengua’ como algo más abarcativo que ‘dialecto’? La razón de su distinción se basa en motivos convencionales (políticos, históricos, culturales), por los que se ha seleccionado a ese dialecto como uno superdialectal. Al ser seleccionado como un dialecto superior, muchas veces, la lengua “suele diferenciarse del dialecto del que surgió, del cual rechaza muchas veces las características demasiado locales, y se convierte en verdadera lengua nacional, por encima de todos los dialectos, a los que, por su prestigio, logra a veces eliminar, por completo.”

CAPÍTULO V

La realidad del lenguaje.

LÓGICO
PSÍQUICOS
¿Quiénes lo analizan?
La postura logicista.
La postura psicologicista
Algunos autores son..

K.Bülher; H. Delacroix , Jespersen.
¿Qué aspectos del lenguaje estudian?
La comunicación simbólica de conceptos.
Imágenes, intuiciones y percepciones verbales
¿Cómo caracterizan el lenguaje?
El lenguaje :
·         Es abstracto
·         Es útil
·         Está en relación con los hechos del conocimiento y a realidad.
El lenguajes es considerado como un conjunto de hechos puramente psíquicos
¿Qué criticas se les puede hacer a estas corrientes de estudio?
No se puede pretender establecer el lenguaje en meras categorías linguisticas y gramaticales. Esto es porque el lenguaje no se repite en su totalidad cada vez que se habla sino que los actos lingüísticos se crean sobre modelos anteriores y por analogía con actos lingüísticos semejantes, pertenecientes al mismo sistema.
El lenguaje no es solamente afectivo sino que también es expresión de ideas basadas en la racionalidad.
 El lenguaje es un fenómeno complejo porque si se quiere estudiarlo se puede hacerlo desde diferentes aspectos: físicos, fisiológicos, psíquicos, lógicos, individuales y sociales.
















Coseriu expresa que en la actualidad no se puede optar por una de estas corrientes, sino que en el acto lingüístico se debe reconocer un aspecto lógico y otro psíquico- afectivo “que interfieren el uno con el otro y pueden prevalecer alternativamente, pero sin llegar a la exclusión recíproca”. 
Con respecto al aspecto social e individual de la lengua, existen los extremos (sociologicistas e individualistas)pero también las posturas medias (F. Saussire; Jespersen).
Retomando a Jesperse, Coseriu explica que lo importante en la lengua es el habla. El habla contiene en sí un aspecto social y un aspecto individual porque es una creación individual condicionada por la sociedad. “El hablar es, para Jespersen, actividad individual, pero al mismo tiempo es hábito social, nacido en la sociedad y determinado por ella, como los demás fenómenos llamados <<sociales>>.”


Palabras claves
Lengua, actos de habla, lenguaje.

Valoración personal
Fue grato leer a un autor uruguayo que haya hecho grandes aportes al estudio del lenguaje. Es claro, preciso y de fácil entendimiento. Además muestra variados ejemplos y variadas posturas acerca de este fenómeno.

Aportes al abordaje didáctico de los temas tratados
A pesar de que esta obra no está en el listado de las lecturas aportada por la profesora de Didáctica, opté realizar su ficha de lectura porque la necesité para estudiar ‘variedades lingüísticas’, tema que elegí para la primera visita. Me sirvió mucho leerla para acercarme al estudio de la lengua en sí y sus variables.
    


[1] Esta ciencia también se denomina por otras nomenclaturas: ‘glotología’, ‘glosología’, entre otras.
[2] Definición de ‘isoglosa’: Diccionario de la Real Academia Española. Ed. Espasa. España, Madrid. 2001.
[3] Es válido aclarar que si bien es tarea del lingüista estudiar a las lenguas, no es su deber estudiarlas en función de aprenderlas sino de manera científica, como fenómenos. Coseriu afirma “[…] un lingüista que no conozca el guaraní, podrá, sin duda, escribir una gramática científica del guaraní, mientras que ninguno de los individuos que hablan guaraní podrá hacerlo sino es lingüista […]”. Lo que concluye con este ejemplo es que el lingüista no es un simple conocedor de una lengua.